Ricardo Darín vuelve a deleitarnos con su buen hacer y encaja a la perfección en el papel del recien salido de la cárcel Nicolas Verara Grey quién, tras cinco años entre rejas, sólo quiere recupar a su familia abandonando su pasado como ladrón para siempre. No sé qué tiene Darín que aunque a menudo parezca que interpreta el mismo papel es siempre diferente y sólido.
Abel Ayala Se dió a conocer en “El polaquito” y comparto con Trueba su definición de él como “la mezcla perfecta entre Montgomery Cliff y Cantinflas”. Ayala va trazando el hilo argumental con un entusiasmo que consigue que el espectador empatice con Ángel y su nuevo objetivo, hacer feliz a Victoria y protegerla.

Miranda Bodenhöfer da vida al personaje más complejo de la obra, Victoria, una chica que tras ver morir a sus padres decide callar para siempre y refugiarse en el baile. Cuesta entrar en ella, te hace dudar pero al final queda una buena sensación reconociendo lo complicado que ha debido ser para una bailarina interpretar este papel.
“El baile de la Victoria”es una buena película aunque podría haber sido mucho mejor porque tiene los ingredientes. Le ha quedado algo fría por pasarse con el azucar.