
La trama tarda en arrancar, la verdad, aunque no se hace aburrida. Ambos actores son buenos y llevan bastante bien el peso de una película que, no es mala, pero no es nada original en cuanto a desarrollo. La historia de amor es realista y nada forzada, resultando bastante natural y no te da esa sensación de que está ahí por obligación, como pasa en tantos otros filmes.
El tema es interesante pues saca a la luz la enorme cantidad de muertos que hay en Argentina por accidentes de tráfico al año, 8mil, más 120.000 heridos, ahí es ná, y la grandísima corrupción y avaricia de los que ven la oportunidad perfecta en situaciones tan desgraciadas para tantas víctimas y seres queridos.
Las escenas en la sala de emergencias, atendiendo a los heridos y consolando a sus familiares, son casi de estilo documental por lo largas y realistas que son. En eso, la película destaca notablemente.

Por otro lado, la trama que se va desarrollando para llevar a un final de tensión, me pareció un poco sacada de la manga, la verdad, y el final es tan abierto, que decepciona.