Dirección: Miguel Ángel Vivas
Guión: Miguel Ángel Vivas, Javier García
Actores: Fernando Cayo, Manuela Vellés, Ana Wagener, Dritan Biba, Martijn Kuiper, Guillermo Barrientos
Género: Terror, thriller
Duración: 82 min
Año: 2010
País: España
Jaime (Fernando Cayo, El orfanato) y Marta (Ana Wagener, Biutiful) se mudan con su hija Isa (Manuela Vellés, Camino) a una casa acomodada de las afueras de Madrid. En su primera noche, son asaltados por tres enmascarados de Europa del Este en busca de todo el dinero que puedan conseguir. Son despiadados y sólo les dejarán con vida si hacen las cosas fáciles.
La historia es simple y directa. Pone a unas personas normales y corrientes en una situación extrema pero realista en la que ninguno sabría muy bien cómo reaccionar. Lo que es bastante seguro, es que ninguno seríamos héroes, no tendríamos planes brillantes ni agilidades escapistas. Así que nada de eso ocurre en este film, aclamado tanto nacional (triunfó en Sitges) como internacionalmente ya que ganó los premios a la mejor película y director en Fantastic Fest en Austin.

Rodada sólo en planos secuencias para no dejadnos respirar ni un momento. La agonía y desamparo de la familia pasa a ser nuestra ya que esta técnica sin cortes, no sólo aporta ritmo y estilo, sino que hace que las interpretaciones sean aún más descarnadas y brillantes de lo que ya son. Todos los actores son excelentes, siendo Manuela Vellés la que más peso lleva en el metraje, sufriendo los mejores ataques de pánico que se han visto.
Aunque ciertas características recuerdan a la estupenda Funny games (el director afirma admirar dicha obra de Haneke), son dos historias distintas, quitando ésta todo mensaje político y centrándose únicamente en el desarrollo de los personajes y en cómo se enfrentan a una amenaza tan grande cómo que alguien irrumpa en tu hogar.

No hay banda sonora ya que está hecha en estilo documental, así que no hay ni un solo sustillo de sonido metido en post-producción (cosa que se agradece) y en un par de ocasiones se emplea la cámara partida, recurso aquí original y bien aprovechado. Al no tener discurso político, no se centra en la nacionalidad de los asaltantes (de hecho, uno de ellos es español) y simplemente aprovecha que en un par de ocasiones se comunican en un idioma que no entendemos, lo que aporta más tensión e inseguridad a la situación.

Más que un film de terror es una película agónica y trágica. Con una técnica notable y una historia y actores sobresalientes. El director ha recibido ofertas de volver a rodarla en inglés, aunque éste no confirma que lleve a cabo el proyecto, pues no está del todo de acuerdo en “cambiar” las historias para que encajen en el molde americano y moldear así la esencia de estas.
Desde aquí, le doy la razón.