Will es un científico que trata de buscar una cura contra el Alzheimer. Investiga con simios para obtener un virus que haga que se recupere la actividad cerebral.
Cuando cancelan el proyecto, decidirá llevarse a casa a un simio recién nacido, César, al que la genética ha dotado de una gran inteligencia.
Un reboot o precuela consiste en realizar una nueva película imaginando los orígenes de una ya existente, desde el punto de vista actual. “El origen del Planeta de los Simios” sería por tanto, el comienzo de la película de Franklin J. Schaffner, “El Planeta de los Simios”, de 1968.
Siendo sincero, no esperaba una gran película. Las precuelas no suelen despertar demasiado mi curiosidad. Pero esta vez, estaba equivocado.
Desde el primer minuto del film, el director (Rupert Wyatt) consigue llamar la atención del espectador de una manera sorprendente. Antes de ser consciente, te encuentras inmerso en el laboratorio de Will (James Franco), sorprendido por los avances científicos que demuestran los simios.
Con un ritmo inicial vertiginoso, nos muestra el transcurso de varios años en pocos minutos, con una sucesión de imágenes muy potente y de una gran calidad, consiguiendo enganchar al espectador hasta el final del film.
Sin duda, el mérito de esta producción se basa en el realismo conseguido por los simios, creados a través de la tecnología CGI por los creativos de Weta Digital, empleando los mismos recursos de captura de movimientos que utilizaron en “Avatar”.
Los simios son capaces de transmitir a través de la mirada y de sus rostros faciales cualquier sentimiento, llegando a parecer totalmente reales, y olvidando por momentos que no son más que animaciones digitales.

El guión está muy elaborado, consiguiendo tener al espectador con una gran tensión en la mayor parte de la película, y logrando en un par de ocasiones cortar la respiración de aquellos que nos encontrábamos en la sala. Además, es fácil dejarse llevar con un guión que no es para nada predecible, algo sorprendente sabiendo que es una precuela.
En lo que a las interpretaciones se refiere, nos encontramos con un correcto James Franco, una aprobada Freida Pinto, un notable John Lithgow (con un papel tierno y complicado), y un suspenso Brian Cox.
Me gustaría hacer una mención especial para todos aquellos amantes de las bandas sonoras, ya que Patrick Doyle consigue parte fundamental del éxito de la cinta, con unas composiciones épicas y estimulantes durante todo el film.
Puntuación: 4 / 5
Carlos Martínez Balsells
Comentarios
La crítica tal vez excesivamente sintética y algo obvia, si comparas con la oferta, pero también bien estructurada y eficiente incidiendo en los valores básicos de la película.
La película, con todo el recelo que pueda comportarnos una 'precuela' del tan emblemático 'mundo de los simios', completa con creces el parque argumental de la serie. Merece la pena visitarla en pantalla grande.
Sin embargo, tengo la esperanza de que no se les ocurra 'tocar' la serie en sí misma, con secuelas, en mi opinión, innecesarias, excepto por las posibilidades tecnológicas actuales.
Todo un acierto, tienes madera de critico.
Adelante sigue así
Buen trabajo sigue asi.
Maria
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