19 años también han transcurrido en la historia, y lógicamente, tras el final de la guerra, los alemanes dejan de ser la amenaza para dar el relevo a una Rusia comunista en plena Guerra Fría. El cambio en la ambientación, en la época, en el enemigo… es sutil, pero se nota.
Como sutil es la diferencia de aspecto de un Harrison Ford, que una vez que se cala el sombrero y el látigo, vuelve a ser el Indy perfecto, sin importar edad o condición (Yo firmaba por llegar a los 65 la mitad de bien de lo que ha llegado él). Menos sutil es el cambio de Karen Allen, por la que el paso de los años se nota mas, y su interpretación, estática y falta de fuerza, esta muy alejada de su pizpireto personaje de “El Arca Perdida“.
Mas entretenido y dicharachero el papel de Shia LaBeouf, el hijo de Indy. Divertido, creíble, espontáneo… una vez mas confirman la idea de buen actor que ya apuntaba en Transformers. Del resto de secundarios podemos salvar a Cate Blanchett, cuyo bien interpretado personaje, frío aunque arquetípico, pierde credibilidad con ese toque freak de amante de la parapsicología. El resto, incluido un desaprovechado John Hurt, tienen personajes de tan corto recorrido que al salir de la sala no recuerdas ni sus nombres.
Las canas no se notan en un director, como es Steven Spielberg, y nos recuerda con cada escena como se puede seguir siendo un maestro a pesar del paso del tiempo. En un momento donde los montajes de escenas de acción de basan en planos de 2 segundos, cámara temblorosa y resultados confusos, Spielberg da una clase magistral de como rodar determinadas escenas, haciéndolas totalmente comprensibles sin que la secuencia pierda un ápice de fuerza y espectacularidad.
El ritmo general de la película es ágil, sin tiempos muertos, creando un producto muy entretenido, incluso espectacular gracias a unos efectos especiales fantásticos y una banda sonora, patrimonio ya de la historia de la musica y el cine, que visten y dan lucimiento a toda la película, como si se tratase de un personaje mas.
Para bien o para mal, gran parte de lo que esperamos se cumple… el humor es una constante en toda la película. Las bromas inocentes sobre la edad de Indy y las referencias a las otras peliculas de la saga. El arca de la alianza, su padre, las serpientes, las persecuciones en camión… todo reaparece en algunos momentos en forma de pequeños guiños a los fans, que si bien, se agradecen, no bastan para resucitar la garra del mito.
El exceso y la exageración también son notas un tanto chirriantes en este indiana… pero ojo! antes de que nos llevemos las manos a la cabeza con algunas escenas, recordemos como en el templo maldito saltó de un avión junto con sus compañeros de aventuras con la única ayuda de una balsa hinchable… y ni se le movió el sombrero…
Indy encontró el arca perdida y bebió del santo Grial… que reto podría estar a la altura? Podían haber escogido la lanza de Longinos, la búsqueda de la Atlantida, o el mismísimo cadáver de Jesucristo, yo que se… pero en su búsqueda de esta entrega, y sin desvelar nada, se puede decir que se ha cruzado ligeramente la linea de la arqueología fantástica hacia el frikismo moderado…
Una continuacion innecesaria e indigna de la trilogía que no esta a la altura de sus predecesoras, pero que no por ello deja de ser una buena pelicula de aventuras, del similar nivel que cualquier continuación de “La Momia“, que entretiene y descubre a nuevas generaciones uno de los grandes personajes de la historia del cine de los ultimos tiempos. Aun así, me temo, que una vez mas, las matematicas no fallan… las trilogías terminan con las terceras partes…