La mujer de negro es una adaptación de la novela más conocida de Susa
n Hill, publicada en 1982 y llevada al teatro en multitud de ocasiones.
Una historia de terror convencional al más puro estilo del cine clásico de este género, ya que consigue inquietar al espectador gracias al suspense, los efectos sonoros y las localizaciones, sin necesidad de usar vísceras y sangre como reclamo utilizado en las películas más actuales.
Arthur Kipps (Daniel Radcliffe), un joven abogado viudo de Londres cuyo dolor ha puesto su carrera en serio peligro, es enviado a una remota aldea para resolver los asuntos de un excéntrico recién fallecido. A su llegada, pronto se hace evidente que todos los habitantes de la aldea guardan un oscuro secreto. Aunque la gente del pueblo trata de mantener a Kipps al margen de su trágica historia, éste pronto descubre que la casa que pertenecía a su cliente no está totalmente deshabitada… Nadie, ni siquiera los niños, estarán a salvo de la mujer de negro…
La gran pregunta que el mundo del cine se planteaba es si conseguiría Daniel Radcliffe liberarse del papel de Harry Potter en su primera película tras la saga. La respuesta es contundente, sí. A los pocos minutos nos hemos olvidado de que este joven proviene de Hogwarts. Pero eso no significa que haya hecho un buen trabajo, no está ni bien ni mal. Podría haberse lucido mucho más, pero ha elegido una buena película para quitarse el encasillamiento de niño mago.
El resto del reparto tiene muy poco peso en el film, aunque podemos destacar la presencia de Janet McTeer, nominada al Oscar por Albert Nobbs.
La dirección corre a cargo de James Watkins. Su primera película como director, Eden Lake, se estrenó en 2008, pero nunca llegó a nuestras pantallas, estando considerada uno de los thrillers terroríficos del año. Con su segundo largometraje, ha vuelto a conseguir que el espectador se sobresalte en muchas ocasiones sin la necesidad de grandes adornos. Nos encontramos ante una historia típica de fantasmas, con un guión previsible y muy sencillo.
La gran mansión es una elección brillante, los objetos que nos muestran con planos detalle están muy bien escogidos, y las secuencias nocturnas y poco iluminadas son realmente tenebrosas… por eso, si hay algo que merezca la pena en esta película es sin duda la dirección artística y la fotografía, que la enriquecen hasta convertirse en los puntos estrellas de la cinta.
Un arma de doble filo, ya que centrar una historia en estos aspectos en vez de en un buen guión y una buena dirección de actores, puede hacer que el espectador sienta que ya conoce esa historia pero en escenarios, épocas y ambientaciones diferentes.
Puntuación: 3 / 5
Carlos Martínez Balsells
@Carlos_M_B
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