
Esos dos personajes se centran en un pintor cincuentón cansado de la vida en París (interpretado por Daniel Auteuil) y el jardinero que en su día fue compañero de clase (escenificado por Jean-Pierre Darroussin). Ellos ven la vida de forma diferente pero encuentran el uno en el otro el apoyo que quizá les falte en sus vidas. No siempre todo es tan negro, basta con mirar la simplicidad de las cosas y aprender de lo que la naturaleza nos ofrece para poder trazar así un lienzo lleno de colores y escapar de la oscuridad.
Sin duda esta emotiva obra de Jean Becker bien merece contemplarla con los oídos abiertos y disfrutar de uno de los sentimientos más universales de los que disponemos: la amistad. Estamos sobre todo ante un canto a la vida.
Averiguad por vosotr@s mismo@s qué es el Zzzé.