Porque el que no vaya con la mente abierta y sin prejuicios a ver este tipo de películas se llevará un chasco, y dirá que es muy mala y no tiene sentido. Se recomienda ver relajado, con un buen equipo de imagen y sonido, y con la mente en blanco, solo pensando en las imágenes que tenemos delante, en meternos en esa historia de amor tan surrealista que nos quieren contar, y si hacemos todo eso, cuando aparezcan los créditos del final y veamos montones de letras que no entendemos en pantalla, nuestra cabeza permanecerá inmóvil, en estado de reflexión durante unos segundos, y nos levantaremos pensando que acabamos de ver una película muy, muy extraña pero a la vez única, mágica y llena de poesía y cine, que al fin y al cabo es de lo que se trata.
El cine puede ser de muchos tipos: realista, surrealista, provocador, independiente, cutre, dogma, comercial, palomitero, sin grandes pretensiones, colorido, poético, intelectual, vanguardista, infantil, musical y una infinidad de adjetivos que ya conocemos todos.Y además de eso, el cine puede ser cine. Sin más.