Hubo un antes y un después para Joy Division. El concierto que dieron los Sex Pistols en el Manchester Lesser Free Trade Hall el 20 de Julio de 1976 los unió. El 18 de Mayo de 1980 cuando la estrella de Ian se apagó los separó.
Aún así, y lejos de tirar la toalla, los integrantes de Joy Division continuaron con los sonidos que Ian había empezado a coquetear: la electrónica. Había nacido una nueva banda cuyo nombre fue New Order y que a día de hoy siguen demostrando su gran calidad.
El film Control que fue realizado en 2007 por Anton Corbijn esta basado en la novela escrita por la viuda del cantante, Deborah Curtis, que llevaba por título Touching from a distance. El largometraje contó con el beneplácito y la supervisión de Deborah (Debbie) y eso se nota desde el principio.
En ella, se relata los inicios de la relación entre Debbie e Ian a la par que comienza la andadura de Joy Division. Las imágenes las veremos en blanco y negro a lo largo de una época en la que los pantalones de pitillo, campanolos y la juerga nocturna prevalecían sobre el resto (aunque no se indague en esta última parte).
Pronto se hicieron un hueco en la escena underground británica, situación que se nos presenta paso a paso en el film a través de sus primeros conciertos y primera actuación televisiva con su gran Transmission que os presentamos a continuación en un extracto de la película:
Si no salías en la televisión no eras nadie y por fin Joy Division era algo real para el mundo fuera de las 4 paredes de su estudio.
Como se puede observar Sam Riley borda el papel, tanto en la caracterización como en los movimientos característicos de Ian Curtis. Esto es lo que se puede decir a partir de los momentos en los que debe actuar pero el resto del film ofrece una portentosa expresión facial y sentimental. Para todos aquellos que no conozcan su vida, es preciso señalar que a temprana edad se le diagnostico epilepsia, una enfermedad casi desconocida en aquella época. No había cura y lo único que podían hacer los médicos era probar con infinidad de pastillas, drogas tan duras y destructivas como las "no permitidas" (cocaína, heroína...).
Los ataques epilépticos tienen gran realismo presentando al ídolo caído, odiado y venerado a partes iguales.
Hay momentos crudos y ralentizados en la cinta por lo que puede llegar a parecer que dura mas de las 2 horas que tiene de metraje. Aquí es donde puede que se diferencien mejor las dos clases de espectadores. Los seguidores de Joy Division la contemplarán con los ojos bien abiertos, perplejos al universo interior hecho añicos de Ian Curtis. En cambio, el resto de personas pueden verla pesada en diferentes fases.
Sin embargo, la voz en off que se ha incluido esta muy bien lograda, deleitando al público con frases tan deprimentes como poéticas, tan sarcásticas como verdaderas.
Este cantante de Manchester, seguidor del City, era un solitario que tanto el amor como la fama lo engulló en un laberinto siendo demasiado joven. Una carga que junto a las drogas médicas conforman su carácter. Una forma de ser en la que camina por el abismo, incapaz de quererse a sí mismo o a su familia.
Sin duda, Control refleja cómo esa vidriera se va rompiendo al mismo ritmo que la enfermedad avanza y la fama alcanza.
Los mitos surgen cuando mueren los genios.
La grandeza de estos genios es que siempre perdurará su obra para la Historia.