FICHA TÉCNICA
Dirección: Eran Riklis
Países: Israel, Alemania y Francia
Año: 2008
Duración: 106 minutos
Género: Drama
Interpretación: Hiam Abbass (Salma Zidane), Ali Zuliman (Ziad Daud), Doron Tavory (Navon), Rona Lipaz Michael (Mira Navon), Tarik Copti (Abu Hussam), Amos Lavie (capitán Jacob), Amnon Wolf (Leibowitz)
Guión: Suha Arraf y Eran Riklis
Producción: Bettina Brokemper, Antoine de Clemont-Tonnerre, Michael Eckelt y Eran Riklis
Música: Habib Shehadeh Hanna
Fotografía: Rainer Klausmann
Montaje: Tova Ascher
Vestuario: Rona Doron
SINOPSIS
Salma (Hiam Abbas), una viuda palestina, ve cómo su vida se desmorona cuando recibe a su nuevo vecino. Ese no es otro que el Ministro de Defensa Israelí (Doron Tavory), quien guiado por los servicios de seguridad da luz verde a destruir el campo de limoneros que Salma posee por ser un peligro para la seguridad de su familia y la de la propia Israel.
Salma (Hiam Abbas), una viuda palestina, ve cómo su vida se desmorona cuando recibe a su nuevo vecino. Ese no es otro que el Ministro de Defensa Israelí (Doron Tavory), quien guiado por los servicios de seguridad da luz verde a destruir el campo de limoneros que Salma posee por ser un peligro para la seguridad de su familia y la de la propia Israel.
CRÍTICA
Bajo un telón de fondo tan complicado y segado por la ceguera tras miles de años de confrontamiento como lo es el conflicto entre israelíes y palestinos, el director israelí Eran Riklis nos ofrece paso a paso el ocaso de Salma (Hiam Abbas) al mismo paso que se marchita su limonar por la llegada como vecino del Ministro de Defensa israelí en la frontera de Israel con Cisjordania.
El film arremete contra la brecha abierta que existe entre ambas naciones, un alegato a las autoridades y la población de Israel y Palestina. Un sinrazón cuyo máximo exponente es la división entre ambos pueblos, ambas culturas, escenificado por un muro de hormigón: el muro de la vergüenza. Esta misma división se ve plasmada a lo largo de la película, ofreciendo al espectador el decaimiento de la belleza de esas tierras.
...continúa tras el salto...






