
Mi vecino Totoro es la película de animación más personal del realizador japonés "Hayao Miyazaki san. La más apreciada por los niños y, para muchos adultos que admiran su filmografía, su obra más emblemática. “Dibuja” a la perfección, y en su estado más puro, la mirada infantil; esa etapa en que confluyen realidad y fantasía, en la asimilación de la experiencia, cuando el niño se encara con la complejidad del mundo. Entonces, imagina seres sobrenaturales cuyas proezas y poderes lo seducen y lo sugestionan.
Todo niño transita por este camino, inseguro, hacia la desconocida madurez de la mano, a veces, de ese otro “amigo invisible”. Así aprende a expresar sus miedos, sus alegrías, sus inquietudes, y sus más profundos deseos. Ahí reina el voluminoso Totoro, con su aspecto misterioso de oso grandullón, mezcla de mapache, bigotes gatunos y porte de buho sabio pero ajeno al mundanal “ruido” de lo humano. En cierto modo, un niño grande y mudo –no habla- que mira al mundo a través de las niños, personas de corazón puro, los únicos que pueden llegar a verlo. El más enigmático y simbólico de todos los seres fantásticos de la filmografía de Hayao Miyazaki; una criatura nacida completamente de la mente de su creador, invitándonos a conectar con las huellas de nuestro acervo infantil.





