
Obra del escritor Dennis Lehane y nueva película de Martin Scorsese. Literatura y cine, a pesar de tener diferentes recursos, consiguen situarnos en una habitación a puerta cerrada para explicarnos la investigación sobre la desaparición de una recluida en el hospital psiquiátrico Ashecliffe. Y es que, a pesar de que la historia transcurra en una isla de la bahía de Boston, Scorsese logra despertar una sensación claustrofóbica continua.
La razón pudiera ser que Shutter Island, a diferencia de otras obras escritas por Lehane como Mystic River (dirigida por Clint Eastwood) y Gone Baby Gone (dirigida por Ben Afleck), ha sido puesta en escena de modo que pareciera que nos leyesen la historia visualmente, sin introducir ni eliminar prácticamente nada. Se podría decir que Scorsese ha aprovechado acertadamente el trabajo ya bien hecho por Lehane.





