
Hablar de Nicole Kidman, es hablar de una de las actrices más prolíficas y hermosas de la industria del cine mundial, ha interpretado papeles que van desde la protagonista instantánea, como se nos presenta en algunas de sus ya clásicas comedias románticas, hasta exhaustivas mujeres en busca de indentidades tan complejas como la vida misma, fué por una de estas actuaciones, y trás varias nominaciones que en el 2002, dirigida por Stephen Daldry, finalmente obtiene la estatuilla del Oscar, tan preciada en dicha industria, por su papel como Virginia Wolf, en el film Las Horas.
Los musicales son una tarea que domina, y bastante bien, ya que en el 2001, protagonizó una las cintas mas representativas del género, Moulin Rouge, le valió el reconocimiento mundial a su trabajo en la gran pantalla, asi que para este 2010 y con Nine bajo el brazo, encontramos a una Nicole Kidman, completamente diferente a la de Hawái en el año de 1967, y habiendo dejado atrás los caprichos, acosos y disturbios de sus exparejas, simplemente se presenta de manera magistral, e icónica, bajo la guía de Rob Marshall, (“Chicago”, “Memorias de una Geisha”), quien le dá el tratamiento que siempre ha merecido, el de la musa inspiradora de grandes e impresionantes eventos para la vida , el amor y por supuesto el arte.





