
Las secuelas son un arma de doble filo en unos tiempos en los que las idean escasean y la industria se ampara en revisiones, remakes, secuelas de otros films; Por no hablar del mismo efecto que causan los comics y los videojuegos en el cine actual.
Rec 2 es un claro ejemplo de esta rueda que gira y gira sin parar buscando el dinero fácil. Paco Plaza y Jaume Balagueró se excudan en una original idea que la destrozan sin el más mínimo pudor y que, viendo la respuesta del público, no me extrañaría que siguieran comiendo de esta gallina de oro hasta que la franquicia no tenga salida. Espero que alguien con cordura pare esta hemorragia y consiga que Rec no se convierta en el producto al que se ha transformado la saga Saw. Por mucho beneficio que aporten películas sucesivas entiendo que hay que saber cuándo parar y darse cuenta del límite entre la calidad, la mediocridad y la vergüenza ajena.







