Autor : Guillermo Peña
La agencia especial del FBI contra delitos cibernéticos descubre la existencia de una pagina web donde se
tortura a un hombre hasta la muerte en función del numero de visitas que reciba la pagina. El sádico webmaster ira repitiendo la jugada con el convencimiento de que no es el quien mata, sino los morbosos internautas con su enfermiza curiosidad.
Entre en la sala consciente de que vería multitud de ridiculeces técnicas que justifiquen la “indetectabilidad” del malo, pero teniendo en cuenta que mis conocimientos sobre el tema son algo mas elevados que los del resto (no mucho), debido a mi profesión, decidí que seria justo dejar de lado estos detalles sin importancia para el resto del publico. Y es que, al igual que ocurría en la reciente “Firewall“, los thriller de ambiente tecnológico suelen recurrir a la pobre solución de los tecnicismos para justificar lo que sea de modo que el espectador, ignorante de que la mitad de lo que se dice en la película es una bobada tecnología, simplemente “se lo cree” sin cuestionarlo.





